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Caracas, 29 Dic. ABN.- “El Alba es una alternativa de emancipación económica, política, social y cultural de nuestros pueblos”, señaló el presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, Felipe Pérez Cruz, en entrevista concedida a la Red Eco en Buenos Aires, Argentina.
El historiador considera imprescindible apoyar todo proyecto integracionista de América, siempre que no tienda a fortalecer la dominación de las potencias imperialistas y sus transnacionales.
“Hay un gran proyecto de integración que está creciendo, que no es sólo un mercado de libre comercio, ni sólo una unidad para precios de aduana, que no es una unidad para ponerse de acuerdo entre los burgueses del patio, productores y comerciantes con casa matriz en la región, que es mucho más: un proyecto alternativo de carácter geoestratégico liberador. Se trata de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba)”, puntualizó.
Recordó que esta propuesta abrió paso a la derrota de la iniciativa colonialista del Área de Libre Comercio para las Américas (Alca), calificándose como la más grande pérdida que ha tenido Estados Unidos en América Latina.
En tal sentido, comentó que se ha registrado un cambio en la correlación de fuerzas, pues no pocos partidos y organizaciones de izquierda han arrebatado a la burguesía sus tradicionales bastiones en los gobiernos municipales, regionales, y hasta han llegado a los nacionales. “Soy de los que no tiene dudas que en Venezuela se desarrolla una genuina revolución, y que su naturaleza es socialista y anticapitalista”, enfatizó.
Pérez Cruz agregó que en Bolivia y Ecuador ha emergido un nuevo nacionalismo de pueblos originarios, y de patriotas comprometidos con una visión no capitalista del futuro posible, mientras que en Nicaragua se da la recuperación del Gobierno por los sandinistas, y en Paraguay aún asombra la victoria de Lugo, en medio de una sociedad donde se siente el pesado estrés de la represión fascista.
“Los procesos en el Cono Sur resultan interesantes, y en su complejo entorno de circunstancias, no caben dudas que se han abierto nuevos escenarios para pelear los intereses históricos de sus pueblos. Veo, siento, una Argentina en lucha por el destino que se merece, que ya no podrá volver a ser pacificada con el terror de los esbirros y la zanahoria de una artificial estabilidad económica”.
Bajo la felicitación de la concreción y progreso del Alba en el marco de la integración de América Latina, comentó anecdóticamente que “el pasado mes, en una conferencia en Paris 8, le decía a quienes me escuchaban: Si Sarkozy en un discurso dice: Yo amo a Alemania, yo me siento alemán, al otro día hay conmoción en Francia. Salta el debate y no faltarán las acusaciones al presidente francés de germanófilo. Sin embargo Hugo Chávez, en el peor momento de las relaciones con el gobierno conservador y pro yanqui de Colombia, puede decir: Yo amo Colombia, yo me siento colombiano, y este es un discurso inobjetable por la izquierda, el centro, y la derecha, dentro y fuera de Venezuela, en la propia Colombia. Es que desde nuestra común historia creamos en América Latina y el Caribe, legados de hermandad, de confraternidad, cariños y sueños compartidos. Y el trabajo que nosotros modestamente impulsamos está dirigido a fortalecer esos legados nacionales y populares, solidarios, internacionalistas”. |