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Por Héctor Pitluk La sequía es un tema delicado. Por un lado es real que se han registrado en el país, dependiendo de las regiones, entre un 30 y 50 por ciento menos de lluvias del promedio anual. Por otro lado también es real que los dirigentes de la Mesa de Enlace están armando su entramado político y, en ese camino, todo es válido.
No dudan en mentir, decir verdades a medias, amenazar con la furia de “las bases”, mal utilizar los medios masivos de comunicación y dejarse cabalgar por los políticos oportunistas. La foto de una vaca muerta o una osamenta en un desierto o el primer plano de la tierra agrietada son imágenes que duelen. Pero no siempre una imagen vale por mil palabras. Mejor dicho, esa imagen puede estar siendo manipulada, de tal modo que las palabras que sugiere no son verdaderas. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, por ejemplo, en Bahía Blanca el promedio anual de lluvias es de 645 mm y han llovido 386 o sea un 40 por ciento menos. En Azul de 973 mm llovieron 667 (31 por ciento menos) y en Corrientes de 1400 mm, la lluvia anual fue de 900 mm (35 por ciento menos). Esto ha producido, de un modo general, una sequía que ha afectado a los campos de diferentes maneras, pero básicamente perjudicando a la cosecha gruesa (maíz, soja y sorgo) y a las pasturas para consumo de la ganadería. El más perjudicado ha sido el maíz, pues le ha faltado lluvia en el momento de la floración. En cuanto a la soja, que es más resistente a la sequía, los daños son menores y las lluvias, aunque no fueron muchas, de la última semana, permiten una recuperación. Según el presidente de la Sociedad Rural de Las Flores “estira la agonía” y lo citamos para detenernos un segundo en la palabra “agonía”: el hombre no está hablando de los heridos en la guerra de Irak, de los niños muertos en Medio Oriente o de los chicos desnutridos del Chaco, está hablando de sus plantas de soja. Esta conjunción de imágenes, palabras dadas al pasar, discursos encendidos y sobreentendidos que no son tales, fueron la herramienta con la cual la Mesa de Enlace consiguió, con el apoyo total de los medios masivos de comunicación, instalar su reclamo sectorial durante 2008 como si fuera una causa nacional. La falta de lluvias ha provocado que los campos sean sobrepastoreados por el ganado dejando a las vacas sin comida. Pero en los campos en general, y sin lugar a dudas en la pampa húmeda, no falta agua para la bebida de los animales. O sea que las vacas que se mueren es de hambre y no de sed como pueden estar sugiriendo las fotos. Es una decisión empresarial comprar o no rollos de pasto o granos para alimentar los animales en el invierno o en la sequía. También lo es venderlos, aunque sea a menor precio, ante la posibilidad de un año malo antes de que la emergencia se desate y es una inmoralidad, ante esta situación, salir a pedir subsidios como lo hace la Mesa de Enlace por animales muertos. Sobre todo teniendo en cuenta que estos mismos dirigentes siempre han protestado por los subsidios que reciben los pobres, aunque sean 150 pesos mensuales para una familia tipo. No hay que olvidar que ya están cobrando un subsidio de 50 pesos por ternero que el Gobierno estableció con el objetivo de fomentar la ganadería y aumentar el rodeo nacional. Suelen quejarse de que es “muy complicado” cobrarlo. Deberían ver los requisitos que se le pide a un plan “Jefe de Hogar” para pasarse al “Plan Familias” y ganar 330 pesos si tiene 4 hijos o más. Sus principios son muy endebles, como cuando protestan porque el Gobierno hace gratis las Cartas de Porte, significando que deja de recaudar unos 200 millones de pesos que se ahorrarán los productores que la Mesa de Enlace dice representar, pues parece ser que estos dirigentes también necesitan “hacer caja” como suelen acusar al gobierno cuando cobra impuestos ya que la Federación Agraria recauda entre 2 y 4 millones de pesos de porcentaje por estas Cartas. Además la Mesa de Enlace no recibió bien la declaración de la emergencia agropecuaria, a pesar de ser un reclamo que habían hecho en diciembre, y se retiraron disconformes de la reunión de la Comisión de Emergencia Agropecuaria realizada el martes 27 en la Secretaría de Agricultura y presidida por su Secretario Carlos Cheppi. Mientras tanto los commodities han vuelto a los valores anteriores a la crisis financiera internacional. En la región pampeana, los patrones suelen referirse al puestero o al peón que tienen en el campo como “el gaucho” con un aire de falso cariño e indulgencia. Por otro lado, cuando el peón habla del patrón suele llamarlo con esa picardía propia del gaucho como “el rico”, evidenciando que es el que tiene la plata, pero que es un mezquino.
Fuente: Héctor Pitluk |