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La antipatria financiera alborotada por el proyecto de ley de alquileres de la Senadora Quintela |
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sábado, 15 de agosto de 2009 |
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Escrito por Jorge Aruzmendi Comentarios ferozmente negativos de los medios del poder financiero: Ámbito, La Nación e Infobae. El sector rentista y financiero, que llevó al borde del colapso a EEU y Europa, en su versión autóctona no quiere saber nada que huela a control.
Los comentarios ferozmente negativos de los medios de difusión del poder financiero de la Argentina: Ámbito Financiero, La Nación, Infobae, etc. se refieren a un proyecto que propone lo siguiente: · Que los contratos de alquiler sean por cinco años y no por dos. · Que el pago de los alquileres se realicen en los bancos y a cambio de esto los bancos brinden las garantías a los inquilinos (una especie de seguro de caución automático). · Que el alquiler se fije en base al valor real de construcción de las viviendas, dividiendo por 150 el costo de la construcción más la parte proporcional del costo del terreno según los valores fiscales. · Que el Estado cree un nuevo organismo que se obliga a construir más de 100.000 viviendas por año de más de 90 metros cuadrados y con calidades especificadas por la normativa nacional e internacional, para ser ofrecidas exclusivamente en alquiler, y según los pedidos de todo el país. · Que los inquilinos paguen los gastos de mantenimiento que les correspondan, no los que deben pagar los propietarios, tales como comisiones a intermediarios por alquilar sus propiedades, mejoras o mantenimiento de sus edificios, impuestos, porteros innecesarios, etc. · Que las personas o empresas que ejercen el comercio de locaciones tengan las mismas responsabilidades fiscales, de prestaciones y supervisión estatal como cualquier otro acto de comercio. Esta propuesta se ha realizado para resolver en parte un déficit de viviendas que alcanza a tres millones de unidades (según la Cámara Argentina de la Construcción), y en especial a los sectores de clase media que no son contemplados en planes sociales como los de FONAVI y similares.Hasta ahora, el gobierno (y los sectores privados relacionados con el tema) han creado planes que fracasaron sistemáticamente para brindar una vivienda propia mediante deudas hipotecarias, por la sencilla razón que la gente no gana lo suficiente como para pagar el costo de cinco viviendas para tener solo una, pues cuatro de ellas se las lleva la delirante tasa de interés que se cobra en la Argentina, donde el Banco Central ha hecho la concesión de bajar la tasa base al 9,5% mientras en Estados Unidos, Europa y Japón oscila entre el 0,25% y el 0%. Con una tasa fija del 2% o el 3% anual y la reglamentación propuesta podría también solucionarse el problema, pero hay muchos que prefieren alquilar a comprar, y pagar durante 30 años una cuota no difiere mucho de pagar un alquiler. En este proyecto se propone que una vez cumplido el primer contrato de alquiler, el locatario puede optar por comprar la vivienda por leasing a 100 meses, duplicando el precio del alquiler, con lo cual el propietario recibirá el pago del costo total en 75 meses y tendrá un beneficio del 25%, más que razonable. La verdad es que el sector rentista y financiero, cuya voracidad llevó al borde del colapso a Estados Unidos y a Europa, en su versión autóctona no quiere saber nada que huela a control, pues sus actividades actuales les generan ganancias descomunales sin aportar nada al crecimiento de la Nación o a la Felicidad del Pueblo. Es por ese motivo que generan una respuesta rabiosa a esta iniciativa que contempla el problema en toda su amplitud, que propone generar una enorme cantidad de empleos para construir viviendas, que lejos de congelar los alquileres, permite actualizarlos anualmente de acuerdo al incremento del costo de la construcción, que no modifica las disposiciones que permiten el desalojo de los inquilinos que no pagan, pero que pone coto a un dispositivo formado por un grupo de gente que no aporta nada real para expoliar a las personas que tienen una vivienda, tales como las empresas inmobiliarias que cobran comisiones exorbitantes que se pagan ante la angustia de no tener donde vivir, sea para alquilar o para comprar, los administradores que generan gastos incontrolables en combinación con los encargados de los edificios que se han convertido en una clase privilegiada de trabajadores que no trabajan, los bancos que cobran intereses usurarios, el negocio de venta de garantías, y la elusión por parte de un sector rentístico de sus obligaciones comerciales básicas como facturación transparente, la falta de control de la calidad de las prestaciones por las cuales se cobran los servicios, y la disposición totalmente arbitraria de que una familia debe mudarse del barrio donde se está arraigando por la voluntad de un tercero que busca aumentar sus ingresos sin arriesgar nada. Este proyecto, ha recibido un tratamiento inédito por parte del periodismo que defiende los intereses del sector financiero-rentístico: No hace una sola crítica específica a un proyecto de Ley complejo (tiene 48 artículos) sino que se limita a calificarlo despectivamente. Así en la página 6 del diario Ámbito Financiero del viernes 7 de agosto de 2009, en una sola columna se comenta este proyecto en los siguientes términos: -Se trata de un proyecto cuasi dictatorial y al parecer concebido sin sentido común, carente de visión económica general y alejado del mundo empresario como productivo, tanto industrial como comercial, ya que es acometedor contra la construcción, agresor de la propiedad privada, ahuyentador de inversiones en general, amedrentador de la ciudadanía, aniquilador de actividades comerciales lícitas, arremetedor a la iniciativa privada y la producción, confiscatorio de bienes, congelador de sinnúmero de industrias, creador de nuevos entes públicos sobre los inoperantes y costosísimos existentes, destructor de empresas, discriminatorio, estatizante, irracional, paralizador de inversiones inmobiliarias, potenciador del gasto público, violador de los derechos constitucionales de propiedad y de ejercer industria lícita; más adelanta agrega que -corrompe la seguridad jurídica, crea un burocrático y costosísimo ente público con facultades para administrar, construir, confiscar y alquilar inmuebles, con delegaciones en casi todas las ciudades del país, o sea muchísimos más gastos y nombramientos inútiles. La descomunal parrafada es una trascripción del diario de un conjunto de notas enviadas a ese medio por la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y Actividades Inmobiliarias, la Cámara de Propietarios de la República Argentina, el Centro Argentino de Derecho Inmobiliario y Propiedad Horizontal y la Cámara Inmobiliaria Argentina. En el mismo artículo se menciona que el Proyecto dice que -El precio de los alquileres no dependerá de un mercado que no funciona, sino del costo real de cada unidad, determinado por el precio del terreno más el costo de la construcción dividido por 150 para determinar el precio mensual de la locación y que además -modifica el plazo de las locaciones, ampliándolo a 5 años para las viviendas familiares y a 6 años para los estudios y locales comerciales, e indica que -la renovación será automática a menos que el locador tenga motivos fundados para no hacerlo. Una editorial del diario La Nación, del día jueves 13 de agosto (pag. 18) titula: Alquileres: Un proyecto disparatado, y lo caracteriza como de neto corte pupulista, e inmediatamente, igual que la página de infobae.com comienza a suponer que irá a pasar: -contribuiría a aumentar la sustancial e inmediata disminución de la oferta de viviendas??... -conforma una fórmula para paralizar rápidamente el sector de la construcción de viviendas, con el consiguiente incremento de la desocupación, ya que de la noche a la mañana desaparecerían los inversores de propiedades para alquilar… lastimaría el mínimo de seguridad jurídica que el mercado inmobiliario requiere??, …-afectaría seriamente al sector financiero, al que la legisladora sugiere que debería obligarse a ser el garante de los locatarios. El editorial termina en forma apodíctica: -La reforma propiciada muestra cuán cierto es aquello que el político piensa en las próximas elecciones, mientras el estadista piensa en las próximas generaciones??????? Sin vivienda no hay familia, sin familia no hay hijos y sin hijos no hay Nación, así que este supremo bien debe lograrse a pesar de los berrinches provenientes del bolsillo de los que siempre se llevan casi todo sin aportar casi nada. JA/N&P: El Correo-e del autor es Jorge Aruzmendi
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Buenos Aires, jueves 13 de agosto de 2009 Editorial II Alquileres un proyecto disparatado Una iniciativa legislativa con un perfil populista y confiscatorio dañaría severamente el mercado inmobiliario Jueves 13 de agosto de 2009 Un disparatado proyecto de modificación de la ley de alquileres, de neto corte populista, ha sido presentado por la senadora nacional del Frente para la Victoria por la provincia de La Rioja Teresita Quintela. La iniciativa legislativa pretende pasarle por encima al derecho de propiedad, expresamente garantizado por la Constitución Nacional, simplemente como si no existiera. No sorprende, por ello, que muchas cámaras vinculadas al quehacer del sector inmobiliario hayan expresado, con razón y a coro, su abierto rechazo al desprejuiciado proyecto de la legisladora riojana. Según la iniciativa, el precio por pagar por las locaciones, sin distinciones, no debería depender del mercado, sino ser el resultado de un cálculo automático que consistiría en determinar el valor que surja de la tasación fiscal de cada unidad y dividirlo por 150, lo que conformaría una suerte de caprichosa fórmula, sustancialmente desventajosa para los propietarios. Como si eso fuera poco, la legisladora propone asimismo que el plazo de las locaciones se extienda por un mínimo de cinco años, con renovación automática además, cuando en la actualidad el plazo del contrato de alquiler de una vivienda es de dos años. Se trata de una restricción más que contribuiría a aumentar la sustancial e inmediata disminución de la oferta de viviendas que el proyecto provocaría. La iniciativa tiene un inequívoco perfil confiscatorio. Conforma una fórmula para paralizar rápidamente las actividades del sector de la construcción de viviendas, con el consecuente incremento de la desocupación, ya que de la noche a la mañana desaparecerían del mercado los inversores en propiedades para alquilar. Al mismo tiempo, haría disminuir rápidamente la oferta de unidades en el mercado locativo, pues lastimaría el mínimo de seguridad jurídica que el sector inmobiliario requiere. Una norma como la propuesta afectaría seriamente al sector financiero, al que la legisladora sugiere que debería obligarse a ser garante de los locatarios, y aumentaría aún más la gigantesca burocracia estatal que ya ahoga a la actividad económica, creando innecesarios entes públicos que estarían encargados de construir o adquirir, por compra o expropiación, viviendas familiares, estudios profesionales y locales comerciales para ser destinados a alquiler. Asimismo, dañaría el federalismo, concentrando las nuevas actividades en manos del gobierno federal; afectaría duramente la libertad de comercio y, como si ello fuera poco, crearía un sinfín de nuevas oportunidades para la corrupción. Pocas iniciativas legislativas en esta materia han sido tan desacertadas e inoportunas en los últimos tiempos. Es más, la reforma propiciada muestra cuán cierto es aquello de que el político piensa en las próximas elecciones, mientras el estadista piensa en las próximas generaciones. LA NACION |
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