La nueva Constitución de Bolivia, impulsada por el gobierno del presidente Evo Morales fue aprobada hoy en un referendo en el que las primeras encuestas de boca de urna le otorgan al "SI" entre el 56 y el 63 por ciento y al "NO" entre entre el 36 y el 44 por ciento.
El diario paceño La Razón publica un boca de urna de la consultora Apoyo, Opinión y Mercado, que le da un 56 por ciento al SI y 44 al No, mientras que el canal televisivo ATB le otorga al apoyo a la nueva Constitución casi un 63 por ciento de los votos y al NO un 36.
Simultáneamente, la mayoría de los bolivianos -entre el 62 y el 70 por ciento- se pronunció hoy, según esas primeras encuestas, por limitar a 5.000 hectáreas la extensión máxima legal de la propiedad de la tierra, ante la otra opción que era permitir que alcanzase las 10.000, informó la agencia noticiosa italiana ANSA.

En general, los boca de urna en Bolivia se toman en las grandes ciudades del país, lo que tiende a subestimar el voto rural, que en las últimas elecciones resultó más favorable al oficialismo, por lo que estos porcentajes no resultan aún definitorios.
El presidente Morales fue ratificado en su cargo el 10 de agosto pasado con el 67 por ciento de los votos y esperaba, según sus propias declaraciones, mantener o superar esa marca en el referendo constitucional de hoy.
De este modo, de mantenerse porcentajes de apoyo a la nueva Constitución inferiores a aquel 67 por ciento sería leído por la oposición como un debilitamiento del gobierno, según lo señalaron aún antes del referendo varios analistas y dirigentes vinculados a los sectores enfrentados con Morales.
Por otra parte, los primeros resultados extraoficiales por departamento (provincia) dan el triunfo del No en aquellas regiones gobernadas por prefectos opositores: Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca. El dirigente cívico cruceño Branko Marinkovic, hoy aludió a la posibilidad de que el gobierno recurriera al fraude, llamó sin embargo a participar masivamente del referendo.
El gobierno rechazó la posibilidad del fraude, algo que fue ratificado por los primeros informes de la jornada de los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) que aludieron a la normalidad del comicio.
Pero Marinkovic y otros legisladores opositores advirtieron la semana pasada que si el proyecto de Constitución era rechazado en un solo departamento, perdería "legitimidad" y por lo tanto no podría se aplicada en el país.
Lo cierto es que el gobierno aún no se ha pronunciado sobre los resultados del referendo constitucional, y se espera que en pocas horas el presidente Morales se dirija a los bolivianos por televisión.
Lo que también llamó la atención de los analistas es la mayor contundencia del referendo "dirimitorio" del tema agrario en lo que hace a la extensión de tierras a partir de la cual, para el futuro, una propiedad será considerada latifundio y, por lo tanto pasible de expropiación.
En esta materia, entre el 62 y el 70 por ciento de los votantes redujeron a 5.000 hectáreas el máximo legal permitido para la propiedad agraria.