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sábado, 15 de noviembre de 2008 |
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A Antonio Tarrago Ros, perpetua melodía.
Su música, río que sube con la silvestre inocencia de los himnos del Guarán, sonoro incienso de un imperio que levita el trance del Arandú. Saga de fuego que suena con huellas del Peregrino Celeste hacia La Tierra sin Mal:
sus manos de lianas bajan del Árbol del Canto con la savia del magma que celebra el júbilo del fruto y la copa. Ave real de plumaje jadeante, despliega su cadencia majestuosa, y encarna a Antonio, Chamán del Solar, y se transfiguran, criaturas unísonas, ancestras siamesas de una cadencia, arcaicas nonatas de una teluria, alumbran un parto de siglos en el grito erguido de un sapukay y en la punta de su luz que suena nacen, herederos planetarios, del cósmico patriarca chamamé. Bosquín Ortega Martes 4 de Noviembre de 2008 19 hs, 30” – Del Gualamba al Guarán.
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