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Por Jorge Zárate – desde Asunción del ParaguayLa navidad aparece fijada en la fecha en que la celebramos en un calendario romano del año 326 y fue establecida con valor litúrgico por el Papa Liberio en el año 354 en directa vinculación con las antiguas celebraciones del solticio de invierno que ocurre entre el 25 y el 27 de diciembre.
El culto al sol aparece entre los guaraníes, los incas, los mayas, los aztecas, y está presente en pueblos de todo el mundo, desde el Africa a la India, de la China a los pueblos de Oceanía, de los del Polo Norte a los del Polo sur. En la cultura grecolatina, los solsticios fueron parte fundamental del culto a la naturaleza, eran las puertas celestes a nuevos tiempos. Jano fue el dios de los etruscos, asimilado por los romanos. Jano que quiere decir puerta, tiene dos caras que representan las dos grandes entradas del sol. En Roma, Jano recibió el nombre de Mitra o Mithra, el Dios Sol, el Dios guerrero, el referente principal de la religiosidad de las masas populares. Entre ellas creció el cristianismo.De allí que los primeros cristianos transformaran el solsticio de invierno en una de sus fiestas más significativas: La navidad. Atronómicamente los solsticios corresponden a las fechas en las que el Sol, en su marcha, alcanza las dos máximas declinaciones, la Austral, cuando coincide con el trópico de capricornio aproximadamente el 27 de diciembre (verano para el hemisferio sur, invierno para el norte) o la Boreal cuando coincide con el trópico de Cáncer (verano en el Norte, invierno en el sur), situación que ocurre aproximadamente el 24 de junio. Ocasión en que los católicos celebran la fiesta de San Juan.El francés René Guenón en su libro "Acerca de los dos San Juan", vincula los solsticios en occidente con la tradición hindú en la materia."Sabido es que, en la tradición hindú, la fase ascendente se pone en relación con el deva-yâna, y la fase descendente con el pitr-yana; por consiguiente, en el zodíaco, el signo de cáncer, correspondiente al solsticio de verano es la puerta de los hombres, que da acceso al pitr-yâna, y el signo de Capricornio, correspondiente al solsticio de invierno, es la puerta de los dioses que da acceso al deva-yâna. En realidad el período alegre, es decir benéfico y favorable, es la mitad ascendente del ciclo anual , y su decendente; y el mismo carácter pertenece, naturalmente, a la puerta solsticial que abre cada uno de los dos períodos en que se encuentra dividido el año por el sentido mismo del curso solar". Se cree que la virginidad de María derivaría también del mitraísmo. En ese culto a la naturaleza hay una entidad femenina que es virgen, "la madre de las almas" y otra que procrea, la madre tierra. VER DOCUMENTAL : http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332  |