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Acerca de los buenos vinos uruguayos y argentinos: una cepa sobreviviente |
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martes, 07 de abril de 2009 |
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El senador uruguayo José "Pepe" Mujica, precandidato presidencial favorito del Frente Amplio (FA) gubernamental, llegó al velatorio del ex presidente argentino Raúl Ricardo Alfonsín acompañado por un hombre del gobierno: Rafael Follonier, coordinador de la Unidad Presidencial de Cristina Fernández.
Mujica y Follonier construyeron una relación de confianza que les permite hablar tanto de política como de vinos. Follonier se hizo experto en vinos en el exilio, cuando uno de sus trabajos fue editar una revista especializada en España. Mujica salió de la cárcel y, mientras recorría radio por radio junto con sus compañeros, para hacer política boca a boca ampliando el mensaje con un micrófono, comenzó a cultivar flores en su pequeña chacra. Después, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca lo obligó a ampliar conocimientos y, como buen uruguayo, toma la bandera del vino Tannat. –Es un Merlot inteligente –lo chancea Follonier–. Hace más de un siglo también estaba en Cuyo. Los franceses vinieron a buscar esa cepa cuando sufrieron la peste. –La filoxera –recuerda Mujica–. Un desastre. Destruyó muchos viñedos en Francia. Los franceses perdieron medio millón de hectáreas. –El Malbec es un vino neto, peronista (originalmente vino francés que sufrió una mutación genética en la Argentina que lo convirtió en un cotizado varietal)–sigue el juego Follonier–. Me quedo con el Tannat y el Malbec antes que con el Merlot. –Tenemos un buen Tannat –dice Mujica. –Muy bueno –dice Follonier–. Por eso mi homenaje a ustedes: es una cepa sobreviviente. |