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Caracas, 19 Feb. ABN.- Como un hecho repudiable y condenable calificó la presidenta de la Asamblea Nacional (AN), Cilia Flores, el asesinato del hermano del parlamentario barinés Wilmer Azuaje, César José Azuaje Cordero, ocurrido este jueves en horas de la madrugada en una estación de servicios de la ciudad capital.
Flores, quien informó que los cuerpos de seguridad del Estado están investigando el suceso, sostuvo que pronto se conocerán los resultados y quedarán identificados los responsables de la muerte del joven, reporta el portal web de la AN.
Puntualizó que el caso quedará aclarado, como los otros con los que se ha pretendido responsabilizar al Gobierno Nacional, y calificó como irresponsables a quienes pretenden acusar al gobernador del estado Barinas, Adán Chávez Frías, y al secretario general del despacho de ese hecho.
“Eso es muy irresponsable. Con la muerte no se juega. Ellos deberían ser los primeros interesados en conocer el móvil de los hechos para llegar al fondo y establecer las responsabilidades”, recalcó la parlamentaria.
Otra campaña en contra de la Enmienda
Ante la nueva campaña en contra de la enmienda constitucional, a la que se le sumarían otros artículos, según los opositores, la diputada Flores salió al paso indicando que esa nueva mentira caerá por su propio peso.
Aclaró que la enmienda constitucional establece la modificación de cinco artículos y así se hará público cuando se imprima el texto con sus respectivas enmiendas. “Por supuesto que quienes han transmitido esa falsedad no saldrán a disculparse o retractarse de sus planteamientos. Esta mentira se desmonta hoy, y ellos vendrán con más mentiras”, dijo.
A su juicio, quienes mienten de esa forma sólo menosprecian al pueblo, aunque la mayoría apoya a la revolución y al presidente Hugo Chávez como líder.
En torno a las aseveraciones del segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), monseñor Roberto Luckert, quien declaró que el presidente Chávez ve enemigos donde no hay, la presidenta del Legislativo considera que la cúpula de la Iglesia debería trabajar también en función de las tres R.
“Ellos deberían predicar para todos. Llevar la palabra de Dios a todos, con la práctica, para que demuestren su responsabilidad. Ellos deberían rescatar la credibilidad del pueblo. Han perdido creyentes por su posición política antipueblo. Con el referendo ellos también cobran esa derrota. No salen ilesos”, comentó.
Por su parte, la diputada Desirée Santos Amaral, quien acompañaba a la presidenta del Legislativo durante su encuentro con la prensa, completó las reflexiones de Cilia Flores recordándole a monseñor Luckert el octavo mandamiento de Dios, basado en el Catecismo de la Iglesia Católica, que establece: No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
“Que cumpla ese mandamiento el monseñor y que recuerde que la Iglesia somos todos”, dijo Santos Amaral. |