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El gobernador dijo que se debe diferenciar geográficamente la situación de los productores. Además, señaló que en el Chaco se han puesto en marcha políticas activas para el sector.
El gobernador Jorge Capitanich aseguró este miércoles que ninguno de los tres problemas que hoy forman parte de la agenda de las entidades del campo, trigo, leche y carne, impactan directamente en el Chaco y señaló que el “conflicto tiene una raíz política y de pampa húmeda”. Para el titular del Ejecutivo, hay que diferenciar la situación del sector de la pampa húmeda respecto a las economías regionales. “Yo oportunamente he fijado posición respecto a un tratamiento diferencial para pequeños y medianos productores en sectores extra pampeanos”, añadió. El mandatario provincial señaló además que la situación de los productores agropecuarios dista de ser homogénea y que, al tratarse de un escenario heterogéneo, precisa de tratamientos diferenciados. “Este conflicto tiene una raíz política centralizada en la pampa húmeda”, insistió. Capitanich defendió además las políticas que el gobierno provincial ha puesto en marcha a favor de los pequeños y medianos productores chaqueños. “Tenemos políticas para el sector agropecuario y las estamos implementando; existe una activa participación y excelente dialogo con la mesa de enlace provincial”, agregó. Por otra parte, hizo mención a los planes y programas de asistencia que se han implementado tanto desde la Nación como desde la Provincia ante la emergencia climática. LOS TRES RECLAMOS DEL CAMPO En cuanto a los tres reclamos que plantearon las entidades ruralistas a nivel nacional y que tienen que ver con el trigo, la leche y la carne, el gobernador explicó que ninguno los tres tiene impacto directo en el Chaco. “En el caso del trigo, no constituye un problema en el Chaco. Este año podemos llegar a tener unas 10 mil hectáreas y sabemos que no es el cultivo principal; además, el efecto sequía ha sido contundente desde el puntote vista de la reducción de la superficie sembrada”, consideró. Acerca de los problemas planteados por las entidades respecto a la producción láctea, Capitanich sostuvo que “tampoco somos una provincia lechera. Pero, a nivel nacional, existen condiciones objetivas razonables para la resolución del problema puntual”. Por último y en referencia al tercer punto planteado por el agro, el gobernador afirmó que el Chaco tiene un acuerdo para una exportación de carne, entre Cuota Hilton y no Milton, superior a las 24 mil toneladas anuales, “lo cual permite tener un precio mejor para el productor en el mercado”. “A su vez, a través del Ministerio de Economía, Producción y Empleo que conduce Eduardo Aguilar, se ha puesto en marcha un programa de $100 millones de inversión para el sector ganadero. La carne tiene un claro diseño político en la provincia”, culminó.  |