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Exclusivo: derivaciones del escándalo del narcoavión
Horacio Ferro Méndez asesora legalmente a la familia del presidente de Medical Jet. Sus aportes a la campaña del dirigente gastronómico y los vuelos a Mar del Plata. Las relaciones amasadas en el viejo PAMI.
El escándalo de los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá, detenidos el 2 de enero pasado en Barcelona, cuando intentaban ingresar 944 kilos de cocaína camuflados en el fuselaje de un avión Challenger 604, acaba de sumar una novedad que confirma los lazos existentes con Luis Barrionuevo, hoy alineado con Eduardo Duhalde. Se trata de la aparición en escena de Horacio Ferro Méndez, viejo abogado del dirigente gastronómico, como asesor legal de Gustavo Juliá, el presidente de Medical Jet, tras el allanamiento realizado el pasado 12 de enero en la lujosa casa de Acassuso de este último. Durante el procedimiento, en el domicilio de Perú al 1200, se decomisaron los discos rígidos de las computadoras, documentación, cinco armas de fuego –para las cuales no tenía autorización de uso–, municiones, cargadores y silenciadores. Entre las armas , apareció una ametralladora que tiene grabado el logotipo de la Fuerza Aérea Argentina. Ferro Méndez es un abogado muy conocido en el ambiente sindical, donde se dedicó a trabar relación con Barrionuevo y Amadeo Genta, líder del sindicato municipal porteño. En el año 2003, cuando Barrionuevo presentó un amparo para dejar sin efecto la separación de los directores del PAMI dispuesta por el flamante presidente Néstor Kirchner, contrató los servicios de Horacio Ferro Méndez, según se desprende de una nota del diario La Nación, fechada el 12 de julio. Entre los argumentos que motivaron la intervención del organismo figuraban las irregularidades cometidas por el entonces gerente económico-financiero, Gustavo Juliá, razón por la cual se lo relevó de su cargo. Juliá había llegado al PAMI durante la gestión de Horacio David Pacheco, hombre de máxima confianza de Duhalde, de cuyos hijos fue pediatra de cabecera. En aquel tiempo, Juliá fue removido por contratar a sus propias firmas, Medical Jet y Federal Aviation, para los transportes aéreos sanitarios que realizaba la obra social de los jubilados y favorecer a prestadoras que no habían brindado los servicios pactados. Pero la relación entre Ferro Méndez, Gustavo Juliá y Barrionuevo no termina aquí. Según documentos de la justicia electoral, para lograr una de las bancas en la Cámara Baja por Catamarca en las elecciones del 23 de octubre de 2005, Barrionuevo recibió aportes de campaña, precisamente, del abogado Ferro Méndez –2500 pesos, en efectivo–, de Medical Jet SA y Federal Aviation SA –cada firma aportó 5000 pesos, también en efectivo–. A esta altura del caso, estos aportes no sorprenden ni al lector más desprevenido. Como publicó Tiempo Argentino en exclusiva, el ex presidente de Chacarita y su mujer, la diputada Graciela Camaño, viajaron más de 30 veces con Medical Jet entre 2004 y 2007. La ex senadora nacional por Catamarca, María Teresa Colombo, había denunciado ante este diario que durante 12 años el dirigente gastronómico se cobró “favores políticos con viajes a Catamarca de la empresa Medical Jet”. Tanto Camaño como Barrionuevo tuvieron que reconocer los vínculos con la firma de los Juliá: el sindicalista admitió haber volado “cien veces” con esos aviones. Y su mujer llamó a este diario “pasquín”, molesta por la difusión de esos datos, que sin embargo no negó. Por su parte, los vínculos de Ferro Méndez con los Juliá no comenzaron con el reciente allanamiento del 12 de enero, ordenado por el juez que instruye la causa en la Argentina, Alejandro Catania: Ferro Méndez figura en la nómina de pasajeros que viajaron a Mar del Plata junto a los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá en el único vuelo que los hijos del ex jefe de la Fuerza Aérea durante los ’90 realizaron antes de ser detenidos en Barcelona. El martes 7 de diciembre de 2010, luego de permanecer un mes entre la pista y el taller de mantenimiento del aeródromo de Morón, el Challenger 604 patente N600AM hizo una escala en Aeroparque y partió rumbo al aeropuerto de Camet, en Mar del Plata, adonde arribó a las 13:07. El jet era piloteado por Eduardo Juliá y Claudio Burgueño. Además del abogado de Barrionuevo, formaron parte del selecto pasaje el anfitrión de la aventura, Gustavo Juliá, Rodolfo Emilio Alonso y otras dos personas, cuyas identidades no trascendieron. Alonso fue gerente de la Administración de Programas Especiales (APE), institución encargada de controlar los fondos de las obras sociales, designado por el entonces presidente Duhalde. Luego, el gobierno nacional lo nombraría interventor de La Bancaria, tras la detención de su secretario general Juan José Zanola, procesado en el marco de la causa que investiga la mafia de los medicamentos. “Fuimos todos conocidos y clientes de la empresa, a los que nos invitaron a conocer el chiche nuevo que se habían comprado”, confesó uno de los pasajeros que voló a Mar del Plata y que pidió que su identidad fuera preservada. El viaje y la estadía en La Feliz duraron menos de 24 horas. Durante la tarde, el grupo se separó. Por la noche se reencontraron para cenar, fueron a tomar unas copas hasta la madrugada y a las 11:25 del miércoles 8 de diciembre partieron rumbo a Morón –previa escala, una vez más, en Aeroparque–. Arribaron 52 minutos más tarde. “Gustavo (Juliá) estaba fascinado con el jet, no paraba de hablar y en un momento hizo referencia a que no iba a tener vacaciones porque tenían que hacer un viaje de trabajo a Barcelona y otras ciudades europeas”, relató la fuente a este diario. El viaje de “trabajo” terminó abruptamente. La Guardia Civil Española lo detuvo apenas el Challenger 604 que transportaba 944 kilos de cocaína tocó suelo catalán. Junto a Gustavo Juliá fueron detenidos su hermano Eduardo –piloto– y Matías Miret –copiloto–, quienes hoy pasan sus días en la cárcel Modelo. El escándalo internacional sorprende por sus derivaciones. Los vínculos de los Juliá con Barrionuevo son innegables. No es extraño que los asesore el mismo abogado. |